Cuatro pasos antes de publicar
a cualquier proveedor.
La curaduría no es un sello. Es un proceso, y por eso vale la pena escribirle a cualquier ficha que veas aquí. Estos son los cuatro pasos que cumple cada perfil antes de aparecer en el directorio — y los motivos por los que algunos no pasan.
Por qué curamos en lugar de listar todo
En la península, planificar una boda hoy significa abrir cinco grupos de Facebook, mandar diez WhatsApps en cadena y rezar que alguien conozca a alguien. Esa fricción no es un detalle — es el problema. La razón por la que existimos no es ofrecer un buscador más grande; es ofrecer uno más corto donde cada entrada está vista en persona y vale la pena el mensaje.
La curaduría es deliberada y no la vamos a relajar para crecer más rápido. Preferimos un directorio de 60 perfiles verificados que uno de 600 listados al azar.
Vamos al lugar (o vemos el portafolio en persona)
Qué hacemos
Visitamos cada villa, hotel o restaurante antes de publicarlo. Con los proveedores que no tienen un espacio físico — fotógrafos, planners, catering — nos sentamos en persona, vemos el portafolio completo (no solo el feed de Instagram) y hablamos con la persona que va a responder tu solicitud.
Por qué importa para ti
Las fotos online están filtradas. La luz cambia, los muebles cambian, el dueño cambia. Lo que vemos in situ es lo que tú verás cuando llegues.
Qué descalifica al proveedor
Si el espacio no se parece a sus fotos publicadas, si quien responde tu mensaje no conoce el lugar, o si nadie del equipo está disponible para una conversación honesta — no entra.
Ejemplo real (anónimo)
Una villa en Cosón nos envió fotos espectaculares de su jardín. Cuando fuimos en persona, el jardín existía pero pasaba el acceso de servicio del edificio vecino por al lado de la zona de ceremonia. No la publicamos.
Hablamos con parejas que ya se casaron con ellos
Qué hacemos
Pedimos contacto directo de 2-3 parejas que celebraron su boda con el proveedor en los últimos 24 meses. Hablamos con ellas — no con la mejor amiga del dueño. Preguntamos qué salió mal, qué cambiarían, si volverían a contratarlos.
Por qué importa para ti
Una pareja que ya pasó por el proceso te dice cosas que ninguna entrevista comercial revela: cuán flexible fue el proveedor cuando llovió, cómo manejó un extra de último minuto, si la factura final coincidió con la cotización.
Qué descalifica al proveedor
Si las referencias no responden, si todas suenan ensayadas, o si más de una pareja menciona el mismo problema (factura inflada, respuestas tarde, día sin coordinación) — no entra.
Ejemplo real (anónimo)
Un proveedor de catering nos pasó tres referencias. Dos confirmaron el trabajo; la tercera dijo que el menú servido fue distinto al cotizado y que la diferencia nunca se aclaró. Hablamos con el proveedor, no hubo explicación. No entró.
Confirmamos que trabajan en la península y en el formato que prometen
Qué hacemos
Verificamos que el proveedor opere activamente en Las Terrenas, Samaná o Las Galeras — no que viaje ocasionalmente. Para los lugares, confirmamos el rango real de invitados que pueden alojar sin estresar el espacio (no el máximo del folleto). Para los servicios, qué días de la semana realmente coordinan y qué meses están copados.
Por qué importa para ti
Un fotógrafo que vive en Santo Domingo y vuela el viernes no es lo mismo que uno basado en Las Terrenas. Un restaurante que dice servir 200 cubiertos en la playa pero que históricamente solo lo ha hecho con 80, no es lo mismo.
Qué descalifica al proveedor
Si el proveedor no acepta bodas en la península como mercado principal, si su cobertura real es esporádica, o si la capacidad publicada infla lo que el espacio puede manejar — no entra al directorio en esa categoría.
Ejemplo real (anónimo)
Un hotel en Punta Cana pidió aparecer en nuestra ficha de Samaná porque ocasionalmente coordinan bodas allí. No entró: la curaduría es de proveedores que viven y operan en la península, no de los que pasan.
Cada imagen lleva permiso explícito del proveedor
Qué hacemos
No subimos una sola foto sin el OK escrito del proveedor (y, donde aplica, del fotógrafo original). Pedimos un press-pack: fotos del lugar/trabajo + autorización explícita por escrito + crédito al fotógrafo. Nunca tomamos imágenes del feed público de Instagram.
Por qué importa para ti
El mercado de bodas vive de fotos. Reusar una imagen sin permiso es robar trabajo creativo. Y para los fotógrafos del directorio, su portafolio es el producto — el respeto al copyright es una condición de existencia profesional.
Qué descalifica al proveedor
Si no podemos confirmar permiso para cada imagen, esa imagen no se publica. Si el proveedor no tiene fotos disponibles, lo publicamos con ficha de texto + plate genérico hasta que las consiga.
Ejemplo real (anónimo)
Un restaurante nos envió 30 fotos. 8 venían de un fotógrafo independiente sin contrato de cesión. Las 8 quedaron fuera hasta que el restaurante pagó el derecho de uso.
Cuéntanos tu boda. Nosotros buscamos.
Solicitar informaciónUna solicitud, varias respuestas de proveedores verificados.